A LAS ANGUSTIAS POR CORREDERA

Cuando yo nací... las Angustias y Corredera mantenían su señorial y jerezana fisonomía urbana.

3.- Calle del Generalísimo Franco
Ed. García Garrabella

Esa línea de casas de 3 plantas no perduraría mucho más tiempo. Ya en mi infancia:

Recuerdo la sede del periódico La Voz del Sur que ocupaba el edificio de calle Corredera esquina con Angustias, eso si que es destrozar la composición armónica de una preciosa plaza.

Recuerdo como la calle Porvenir se convertía en continuación de Corredera y el olor a vino de sus desaparecidas bodegas.



9002 Plaza de las Angustias
Ediciones A.G.M.


Recuerdo que me gustaba el águila que preside la plaza. No tenía muy claro a qué o a quién estaba dedicado ese monumento,  pero me encantaba la serie El Hombre y la Tierra y que un águila enorme presidiera la plaza me gustaba. 


(Monumento dedicado al aviador Juan Manuel Durán, tripulante en la expedición trastlántica Plus Ultra, 1926)



Cualquier lugar puede evocar algún recuerdo que nos traslade a vivencias de hace años. Prueben a pasear por esas calles que no pisan desde hace décadas pero que a menudo transitaban cuando eran niños y verán cómo fluyen los recuerdos.


SANTIAGO, POR VARIOS SIGLOS MÁS.

Cuando yo nací... Santiago lucía sin peligro de derrumbe.

47.- Jerez de la Frontera
Iglesia de Santiago
Ediciones Arribas


El barrio de Santiago se ha visto privado de su iglesia durante los últimos años. Rodeada de vallas y redes se ha ocultado la belleza del edificio a la vez que se velaba por la seguridad del peatón.
Los informes técnicos hablaban de peligro de derrumbe y eso era una situación que el barrio y la ciudad de Jerez debían solucionar con urgencia. 

2039.- Jerez de la Frontera - Iglesia de Santiago
Ediciones Arribas











0536.-Jerez de la Frontera
Iglesia de Santiago
Ediciones A.G.M




Parece que las obras de restauración ya están muy avanzadas y se espera que este 2015 sea el año de la tan esperada reapertura. 

La iglesia de Santiago es uno de los templos más importantes de la ciudad y pronto volverá a lucir como hace décadas. Bien ha merecido la pena estos años de espera si la ciudad y las futuras generaciones pueden disfrutar del templo durante varios siglos más sin temor a que se venga abajo.


Gracias a todos los que de un modo u otro lo han hecho posible.